Según se recoge en la nueva y mejorada web de Diario de Sevilla, la Junta de Andalucía, a través de unos examenes, a constatado el fracaso del modelo educativo en la región andaluza, y sinceramente, es algo que no me extraña, y por otro lado, ya sabía.

Como aparece en mi descripción del lateral, estudio Ingeniería de Telecomunicación, sin embargo, mi vocación siempre ha sido la docencia, y siempre he tenido verdadera ilusión por enseñar a los demás, no en vano, desde los 15 años o así he estado ayudando a otras personas a sacar sus estudios, y a medida que ha pasado el tiempo, lo he ido haciendo de manera más continuada, hasta hacerme con el "monopolio" estudiantil de mi barrio, jaja. Ya fuera de coñas, en los últimos años he dado clases de apoyo a niños de mi barrio a los que les costaba una barbaridad aprobar, y los padres me llegaban desesperados para buscar una solución. Tras 3 años intensos, he podido constatar lo que hoy se publica en Diario de Sevilla: el fracaso del modelo educativo.

Las culpas se reparten a partes iguales entre profesores y padres, ni unos más que otros, ni otros menos que unos. Lo comento muchas veces con mi familia, es una vergüenza el nivel matemático que tienen los niños, (he de decir que yo enseño matemáticas). He podido comprobar a través de los examenes de los niños que el profesorado deja mucho que desear en algún caso, siendo el nivel muy cortito en cuanto a materia de enseñanza; a los niños se les exige un mínimo demasiado mínimo, y de esta forma cuando lleguen a la Universidad, (el que llegue), les darán el palo de su vida, ya que arrastran un nivel paupérrimo. A pesar del nivel lamentable de la materia, y aún mucho más de los exámenes, los niños no aprueba, ¿por qué?, aquí llegan las culpas de los padres: dejan hacer a los niños lo que les da la gana; y no hablo por hablar, sino que lo he podido comprobar en distintas familias de distintos sitios y formas. Los niños hacen y deshacen a su antojo, y los padres les dan más y más caprichos basándose en no sé qué teoría de la motivación a base de regalos por simplemente aprobar.

La desidia del profesorado en algunos casos es mayúscula, pero la incapacitación de muchos padres para asegurarles una buena educación a sus hijos es máxima. El fallo está en todos los estamentos, y en esto, los que van a salir perdiendo van a ser los niños. Nos espera una época de poco avance en el futuro; nos tendremos que encomendar a los niños alemanes para avanzar.