Para empezar con las chapuzas que está llevando a cabo el alcalde de Sevilla he elegido el tema estrella: el metro.

Hace ya más de 20 años comenzó un proyecto de metro que se vio paralizado, y hace unos años se retomó la idea y decidieron los organos competentes que levantarían un metro en Sevilla. La idea es maravillosa, es beneficiosa para la ciudad, y sobre todo para su futuro, pero hay formas y formas de hacer las cosas, y cuando se hacen rematadamente mal la ilusión se convierte en desasosiego.

El metro en su primera estimación debía haber estado listo en fechas próximas a las que nos encontramos, sin embargo tras muchos problemas, la última fecha "oficial" nos asegura que estará listo para agosto de 2008, es decir, para 2009.

Debido a un estudio deficiente, la tuneladora ha tenido problema con sus aspas, y ha estado inactiva durante unos 5 meses. Esos meses de inactividad nos han costado a los sevillanos un buen dinero, ya que tener cada día la tuneladora procedente de Canadá cuesta un ojo de la cara.

Si hablamos de cifras, decir que el presupuesto inicial del Metro de Sevilla a fecha de 2003 era de 428.5 millones de €, en la actualidad, ya hemos superado ese presupuesto inicial hasta llegar a los 451,5 millones de €, 23 millones más de lo previsto, pero lo peor de esto es que se considera que finalmente podrían superarse los 500 millones de €.

Además de estos problemas hay que hablar del exagerado caos circulatorio que hay en sevilla por culpa de las obras del metro, con obras por todas partes, con cortes de accesos en cada esquina, y con un perjuicio brutal para los comerciantes que ven como la gente no puede ir a sus comercios, perdiendo una cantidad brutal de clientes. Si se hubieran cumplido las fechas oficiales, ya estaría casi acabado, y los problemas no serían tantos, pero resulta que la obra se está retrasando y mucho, lo cual provoca un desaste aún mayor en las personas que lo sufrimos.

En definitiva, lo que será todo un éxito para Sevilla se está convirtiendo en un infierno diario para los sevillanos debido a la mala gestión que ha realizado el alcalde Monteseirín respecto a este asunto.