Hace ya algo más de un mes que no participaba en La Coctelera, un mes de mucho estrés para mí, que soy tranquilo por naturaleza, y en la que he tenido que prestar demasiada atención al trabajo, los estudios y la familia. Eso me hizo dejar un poco de lado La Coctelera porque necesitaba despejarme un poco, pero después de este buen descanso sigo con ganas de dar mi opinión sobre los temas de actualidad, que son muchos y variados.
En este mes escaso han sucedido demasiadas cosas, muchas de ellas desgraciadas, pero hoy que he vuelto me gustaría centrarme en el grave problema que ahora mismo tenemos con la inmigración, que además, ha sido tratado en profundidad en la conferencia que estos días ha tenido el PSOE.
Día tras día aparecen cayucos, (antes pateras), en nuestras costas, y día tras día hay que atender a personas que vienen en unas condiciones humanas realmente pésimas debido a los muchos días de travesía vagando por el mar con la única esperanza de encontrar una vida mejor que poder darse a ellos mismos y su familia. Se cuentan ya por miles los inmigrantes indocumentados que pisan nuestro territorio, y es entonces cuando comienzan los problemas. La base es la repatriación, pero mientras ocurre esto hay que alojarlos en centros para que puedan vivir lo más dignamente posible; sin embargo, la disponibilidad de centros de acogida se encuentra desbordada, lo que provoca una masificación de los mismos, habiendo más personas que las que un centro puede admitir.
Difícil solución tiene este problema a la vista de los acontecimientos. El Gobierno dice tener planes de cooperación con los países origen de los inmigrantes para que estos no lleguen de manera masiva, sin embargo, hasta el momento se observa que estos planes son del todo insuficientes y deficientes.
Hoy, la inmigración es imprescindible para nuestro país, ya que gracias a los inmigrantes está subiendo nuestra capacidad económica como país, sin embargo, es importante controlar en cierto sentido esta inmigración, ya que es una pena que muchas personas que vienen con grandes ilusiones vean con tristeza que la realidad dista mucho de la idea con la que vienen, de forma que se ven en la calle, sin un techo, y buscándose la vida con grandes dificultades. Por ello, creo que la mejor solución que podemos aportar es la de crear una base de puestos de trabajos para dar a inmigrantes, al igual que puede suceder con el INEM, que sean accesibles desde sus países de origen, y que vengan a nuestro país con un contrato suficientemente estable para que puedan vivir de manera digna y no mueran en el intento. Estoy seguro que algo así ya existe, pero queda evidenciado que no debe ser muy eficiente, no creo que sea tan difícil organizar bien una base de datos para poder ofrecer trabajo a personas que lo necesitan en otros países y que tienen puestas sus esperanzas en nuestro territorio en busca de una vida mejor.





Hola Sergio: yo también he estado apartado unas semanas del blog para estudiar, descansar, estar con mi familia y amigos y desconectar un poco.
Sobre el tema que expones, la verdad es que es complicado. No existe una solución fácil a este asunto. Sin duda es necesaria mayor cooperación entre todos los países, tanto los de procedencia como los de destino. Veremos si esos acuerdos consiguen sus frutos y si la ayuda y cooperación europea comienza a hacerse efectiva lo antes posible. Un saludo.
coño por fin has vuelto. tenia ganas de volver a leerte. Un placer