Cada vez que en España se abre una nueva comisión de investigación comenzamos a tener la certeza de que no servirá para nada, o en cualquier caso, para evidenciar la total confrontación entre los dos grandes partidos PP y PSOE.

En los últimos tiempos, las comisiones de investigación más sonadas han sido las del 11m y Guadalajara, a la que ahora se suma el accidente del metro de Valencia. En cada una de ellas vemos como el partido que posee el poder en la autonomía o municipio en el que se produce es el que dice cómo y por qué se produjo alguna de las catástrofes, sin hacer ningún caso al resto de participantes en la comisión, y haciendo ver al resto de ciudadanos que lo que ellos dicen es la verdad, siendo en la mayoría de los casos más que dudable.

La última bronca se producirá en la comisión por el accidente de metro de Valencia, en el que la oposición pide, (como siempre, sea cual sea su signo), dimisiones y exige mayores medidas de seguridad, mientras que en este caso, el gobierno del PP impondrá como resolución que sólo hubo un fallo y fue humano. Esto sucede ahora, pero en comisiones en las que dominaba el PSOE, también ocurría lo mismo, es decir, no se debe en este caso sólo a una postura partidista del PP, pues todos hacen lo mismo.

En este punto me planteo la utilidad real de estas comisiones políticas de investigación. Nunca se cesa a nadie, nunca sale perdiendo el gobierno con el que se ha producido la catástrofe, y esto nos hace ver que el que gobierna, sólo se preocupa de salvarse el culo, sin importarle una mierda lo que nos pase al resto, si hay un nuevo accidente de cualquier tipo, nos joderemos igual e importará poco quién sea el que gobierne, porque la conclusión siempre será que ellos no han tenido la culpa.

Por favor, lo mínimo es exigirles a los políticos un mínimo de seriedad, y sobre todo, responsabilidad.